A Luchita
Existe un leve susurrar de las estrellas
En esa dura, fría y achacosa realidad de los noctámbulos
Un comienzo que parece historia,
Ese sonido vehemente del tiempo asomándose entre las cosas muertas,
Una humanidad que es ruido, olvido, tristeza, barbarie..
Esa humanidad que es mi sombra,
Mi otro yo con la ausencia y el silencio.
Existe el vació y se que esta en mi mente,
Posiblemente exista Dios o un pajarito mandón
O un par de piernas muy bien terminadas sobre unos tacones negros
Un par de piernas sobre mis piernas,
Sobre el orgasmo más delicioso.
Existe la caricia del silencio en el borde de las letras
El miedo que producen las ausencias consentidas
Y en todo esto
También existo yo;
Casi veintisiete años
Que se salen de mi cuerpo,
Que me hacen sonar los huesos,
Que me hacen llegar a los puntos húmedos de Lucia;
(Mi compañera, mi amiga, mi gran afecto)
Casi una hermana,
Una madre,
La mujer que a veces aruña mi aliento
Y es placer, boca, lengua, humedad, temblor
Y otra vez silencio.
Existe este poema deforme
Que se mueve cojamente,
En estas ganas de abrazar a Lucia,
A estas horas,
En esta noche,
En este aliento.
16 de Julio del 2007
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