poema a destiempo (enero 17 del 2010)
Este poema se trata de lazos puestos a prueba;
Una domesticación que deambula con dudas entre pasillos
Temblorosos de esta cabeza vadeada.
Se trata del tiempo que nos toca;
Un ejercicio de la vida que nos comienza a retratar más viejos
Y los huesos suenan diferente a otros tiempos
Y el estomago estrena sonidos burbujeantes
Y el corazón se desprende indolente de las promesas
Y el sentimiento recurrente
Es un vaso oscuro lleno de horas usadas,
Minutos gastados que amarran todos los recuerdos
A un pedazo de melancolía
Que se parece mucho
A este poema.
SABADO
Luchita.
Cuando me empiezo a quedar con tu cara y tu sonido en mi recuerdo
Y el momento es un silencio que interrumpen los cucarrones
Y mi compañero más cercano es un animal asustado;
En esos momentos te quiero
Quiero tus manos de tierra simple
Y tus palabras que conocen las leyes abstractas de una domesticación humana y material
Te quiero por tus pies; por tus rodillas; por lo que eres cuando no estas
Y por que estas cuando no eres
Te quiero por hoy
Y por que en medio de tus brazos se esconde una enredadera fresca,
Una flor de albahaca
Apenas capturable
Apenas premonitoria para mis brazos
Un lugar tranquilo en donde mis labios siempre buscan dejar un silencio
O tal vez una flor despeinada…
Un aruño entre paréntesis
O este simple recuerdo que reconstruye tu sonido
Y es una caja abarrotada de lo que eres cuando no estas
Mi compañía cuando empiezo a extrañarte
Una señal inequívoca de que me has estado domesticando.
Junio 4 de 2005.
corriendo
Soy graffiti en tinta invisible sobre la piel de esa negrita bonita que tanto recurre en mis pensamientos cotidianos.
Soy el embeleco de estas ganas de amar, la ralladura del sentimiento que construye historias incontables con este presente.
Soy el residuo sagrado de los recuerdos de alguien.
Soy la sombra larga
que se adelgaza...que se adelgaza
en el suelo
mientras avanzo.
Soy quien habla entre este poema y eso resulta aterrador si se consideran las consecuencias de mis palabras.
LA HORA DE LOS BOSTEZOS (VERSION - ALteRAda)
A Sandrita...
La Espera: Un desplome de lucidez
Reprimida, un gesto tierno en la mirada
Mientras los sesos vuelan
Entre palabras que no llegan a nacer
II
La Candidez: Una mentira fresca
Sobre un río de una voz que no es mía.
III
Mis ojos: La ventana que es el inicio
De extraviados desvaríos y periplos
Entre mucha gente que se mira y no dialoga.
IV
No podría correr el riesgo de salir a la luz,
El sol marchita la piel, los días, la espera,
La candidez y entonces todo se vuelve vulnerable
A la hora de los bostezos.
POR LA TARDE
A La Universidad De Cundinamarca.
Mayo del 2005.
Nocturno con Lucia desnuda
A Luchita
Existe un leve susurrar de las estrellas
En esa dura, fría y achacosa realidad de los noctámbulos
Un comienzo que parece historia,
Ese sonido vehemente del tiempo asomándose entre las cosas muertas,
Una humanidad que es ruido, olvido, tristeza, barbarie..
Esa humanidad que es mi sombra,
Mi otro yo con la ausencia y el silencio.
Existe el vació y se que esta en mi mente,
Posiblemente exista Dios o un pajarito mandón
O un par de piernas muy bien terminadas sobre unos tacones negros
Un par de piernas sobre mis piernas,
Sobre el orgasmo más delicioso.
Existe la caricia del silencio en el borde de las letras
El miedo que producen las ausencias consentidas
Y en todo esto
También existo yo;
Casi veintisiete años
Que se salen de mi cuerpo,
Que me hacen sonar los huesos,
Que me hacen llegar a los puntos húmedos de Lucia;
(Mi compañera, mi amiga, mi gran afecto)
Casi una hermana,
Una madre,
La mujer que a veces aruña mi aliento
Y es placer, boca, lengua, humedad, temblor
Y otra vez silencio.
Existe este poema deforme
Que se mueve cojamente,
En estas ganas de abrazar a Lucia,
A estas horas,
En esta noche,
En este aliento.
16 de Julio del 2007